5
Un buen ejemplo es el que sigue: “El artista Sr. Malharro nos presenta al tipo, tal y como era en aquel tiempo, vestido como cacique, con bota granadera, chiripá, blusa y vincha, ceñidas á su cintura las boleadoras avestruceras, de dos bolas pequeñas, y apoyado en la caña tacuara de la lanza, terrible siempre en manos de los ranqueles, hoy semi sumisos y casi por completo desaparecidos”. En “Namuncurá. El último señor de la Pampa. La dinastía”, La Nación, Buenos Aires, 26 de julio de 1894, p. 7.