Jorge González Mir
(Buenos Aires 1927-2011)
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Grupo CAyC
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Grabador, realizador de experimentaciones visuales y artista conceptual.
Nace en Buenos Aires en 1927. Estudia con los maestros Algueró, Demetrio Urruchúa y con su tío, el grabador Pompeyo Audivert. Este último vínculo le permite frecuentar desde la infancia a otras personalidades del arte argentino como Juan Batlle Planas o Lino Enea Spilimbergo. Completa su formación en el Instituto Superior de Artes de la Universidad de Tucumán donde, entre 1955 y 1957, es instructor en la cátedra de grabado. Durante 1960 se desempeña como profesor de dibujo en la Academia de Bellas Artes del Norte, Santiago del Estero. En ese mismo año comienza a exponer. Su primera muestra conjunta con Alfredo Gogna y Carlos Incarnato, se realiza en el Museo de Bellas Artes de Santiago del Estero. Allí presenta un conjunto de óleos, tintas y grabados de temática latinoamericana. Ese interés por la región lo lleva a recorrer el Norte Argentino y Bolivia. Vuelve en 1961.
Volcado a las técnicas de grabado, en 1962 expone una serie de xilografías en el Museo Provincial de Bellas Artes de Tucumán, junto a Clara Ferrari, Carlos Incarnato y Norberto Onofrio y realiza una primera muestra individual de doce xilografías en Galería Lirolay de Buenos Aires. A partir de ese momento, y durante varios años, expone y se destaca con estas técnicas obteniendo múltiples distinciones: en 1962, el Premio Adquisición de la Dirección General de Cultura en el LI Salón Nacional; en 1963, el Primer Premio al Grabado en el XV Salón de Tucumán y el Premio Estímulo en el Salón de Arte de La Plata, Sección Grabado. En ese mismo año realiza otras dos muestras colectivas: en Galería Galatea de Buenos Aires, con Ferrari e Incarnato y, nuevamente con Ferrari, en el Ministerio de Educación de la Provincia de Buenos Aires, donde expone varias xilografías de la serie “América”. También participa del Premio Braque.
En 1964 vuelve exhibir xilografías en una exposición individual en la Galería Galatea de Buenos Aires; en 1965 recibe el Primer Premio de Grabado en el Salón San Fernando y participa en la Bienal de Chile. En 1969 recibe Mención Honorífica en la sección Grabado del Salón Nacional. Al año siguiente participa en el VI Salón Nacional de Grabado y Dibujo y es invitado por el Ministerio de Relaciones Exteriores a la Exposición Itinerante del Grabado Argentino que se realiza en varias ciudades de los Estados Unidos y Japón. En los años 1968, 1969 y 1970 participa también del Salón Swift de Grabado.
Sin embargo, para esa época, sus intereses se han abierto a nuevas perspectivas. Sin abandonar el trabajo con la gráfica, al menos desde 1967 experimenta con obras hechas de luz, movimento y nuevos materiales como el acrílico. Sus experiencias visuales y cinéticas le permiten intervenir en la antológica muestra Materiales. Nuevas técnicas, nuevas expresiones, realizada en 1968 en el Museo Nacional de Bellas Artes y, en 1970, en el Certamen Nacional de Investigaciones Visuales. En 1971 se lo incluye en la colectiva Espacio real, movimiento y luz real en Galería Lirolay y en Panorama de las Experiencias Visuales Argentinas, en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires.
Desde este trabajo con lo lumínico parte la primera de sus investigaciones ligada al concepto. Se trata de una pequeña obra, una caja con una lamparilla eléctrica llamada “5 wtts en 500 wtts”, de 1970. Allí, lo exiguo de la energía desplegada frente al potencial cien veces superior, dispara sentidos que van más allá de lo meramente visual. Es el tipo de obra que llama la atención del curador Jorge Glusberg, quien lo invita a participar del recién fundado CAyC (Centro de Arte y Comunicación). Se inicia una larga colaboración que lo lleva a exponer en innumerables ocasiones con esta institución. En primer lugar, en 1971, en la multitudinaria muestra internacional Arte de sistemas, realizada en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, donde exhibe la obra recién mencionada. Luego, en 1972, se integra al llamado Grupo de los Trece –más tarde conocido como Grupo CayC– participando en su exposición inaugural, Hacia un perfil del arte latinoamericano, presentada por primera vez en la Tercera Bienal Coltejer de Medellín, Colombia. Las obras son proyectos conceptuales, hechos en copias heliográficas reproductibles. Ese mismo año la muestra itinera por el Salón de la Independencia en Quito, Ecuador; se presenta en la sede propia del CAyC en Buenos Aires, en el Instituto de Arte Contemporáneo de Lima, Perú y en el Museo Caraffa de Córdoba, Argentina. Luego, en 1973 continua su viaje por la Galería Amadís de Madrid y la Wspóckzsna Gallery de Varsovia; en 1974, por el Dudley Peter Allen Memorial Art Museum del Oberlin College, Ohio y en 1975 por la Galería Estructura de Panamá, entre otros centros de arte. Otras muestras del grupo e invitados, realizadas en los años setenta, como Arte de sistemas II, Latin American Art Problematic, Arte de sistemas en Latinoamérica –o Latin America '76– y Década del setenta, tienen la misma proyección internacional: París, Londres, Barcelona, San Pablo, Copenhague, Lund, Lausana, Kassel, entre muchas otras ciudades, se suman a esta cartografía. En Slovenic Gradec, Yugoslavia, en 1975 el grupo recibe el Premio Paz 75, para el 30° Aniversario de las Naciones Unidas. En 1977, gana con un envío conjunto, llamado Signos en ecosistemas artificiales, el Gran Premio Itamaraty de la Bienal de San Pablo. En esa ocasión, la obra presentada por González Mir es una instalación consistente en veinticinco jaulas colocadas a distintas alturas. Cada una de ellas lleva el recorte en madera de la silueta de un pájaro, en actitud estática, con ojos hechos de espejo. La oposición entre jaula verdadera y animal artificial, más el recurso del reflejo del propio espectador dentro de la jaula, completan la propuesta conceptual. Siempre con el grupo, en 1983 gana el premio Mejor exposición del año, otorgado por la Asociación Argentina de Críticos de Arte a la muestra Trece años del Grupo CAyC. En 1985, participa de la exposición colectiva que, con motivo de la publicación del libro de Glusberg Del pop art a la nueva imagen, se realiza en la galería Ruth Benzacar de Buenos Aires. La muestra se presenta al año siguiente en el Museo Nacional de Artes Plásticas de Montevideo y en el Ministerio de Cultura de Lisboa. Ese mismo año, forma parte de La consagración de la primavera, nuevo envío conjunto del grupo CAyC a la Bienal de Venecia. Para la ocasión, González Mir presenta su serie pictórica “Libertad y paisaje”, donde retoma desde la imagen plástica el tema de jaulas y pájaros. Se trata de sus últimas colaboraciones con el grupo dirigido por Glusberg.
Pero, entre tanto, jamás ha abandonado la obra en papel, que alterna con sus realizaciones objetuales. Desde 1971 continúa trabajando en grabado, con impresiones sobre papel troquelado. En 1980 realiza una muestra individual de objetos en la Galería del Retiro. En 1984 se presenta en el Centro Cultural Buenos Aires (Actual Centro Cultural Recoleta), en una serie de muestras colectivas: Artistas en el papel, Muestra Internacional del Libro de Artista, Veinte años de arte argentino y Buenos Aires a través de sus escritores, artistas y arquitectos. También en ese año expone en Art of South America, en Washington Square East Galleries de Nueva York. En 1986 participa en la Bienal Latinoamericana de Arte sobre Papel, realizada en las Salas Nacionales de Buenos Aires, y en la antológica Arte argentino 1930-1980, en el Museo Castagnino de Rosario.
En 2004 la Academia Nacional de Bellas Artes le organiza en la Fundación Klemm, una retrospectiva de sus obras del periodo 1990-2000. Se trata de obras-objeto relativas al problema de la libertad y el tiempo –pájaros enjaulados; cajas como “Devenir”, conteniendo un reloj de arena; o “Buscando la luz”, una ventana por la que asoman los dedos de una mano intentando abrirla–.
En 2005 es invitado al Premio Trabucco, en el Centro Cultural Borges de Buenos Aires.
En 2008, la Galería Empatía realiza una nueva muestra antológica con obras conceptuales, curada por Rosa María Ravera.
Jorge González Mir fallece en Buenos Aires en 2011.
Poseen obras suyas, entre otros, el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, el Museo del Grabado, los museos provinciales de Tucumán y Santiago del Estero y colecciones particulares.